Es más ancha que años anteriores (para mí, ya demasiado) , la encuadernación y el tipo de papel dificultan “moverse” por la agenda y está organizada de diferente modo, pero sigue siendo práctica. Las pestañas plastificadas no son tan útiles para localizar los meses. En años anteriores se veía el año completo y este año van de enero a junio y de julio a diciembre. Además los marcapáginas son de cartulina, se usan como marcapáginas normales y se desplazan al abrir la agenda. Me gustaba más el de plástico que se enganchaba a muelle. Sin dramas, reutilizo los que tengo de otros años. En general, de menos la manejabilidad. No dejaría de comprarla si hubiese visto todo esto antes( la pedí por correo), pero por si acaso, dejo mi opinión para el 2028 😉 Sigue siendo Pedrita, tiene muchísimos detalles bonitos y simpáticos que alegran el día a día.